viernes, 27 de diciembre de 2013

Burry Nights Nº1: Sufre pendeja. Diario íntimo de una enfermera extraterreste Lanzamiento Enero 2014


Enero del 2014 es el mes del lanzamiento del cómic “Burry Nights Nº1: Sufre Pendeja. Diario íntimo de una enfermera extraterreste” por parte de la afamada editorial Muntazer Comics, que promete romper con todos los esquemas en el género del cómic romántico.

En entrevista exclusiva para los medios de comunicación, Muntazer Montes, el editor en jefe,  se dirigió a los presentes diciendo: “-Sufre pendeja. Diario íntimo de una enfermera extraterreste es la historia de una alien superpoderosa que captó las emisiones televisivas lanzadas al espacio por la cadena Telemundo y de toda la basura de las telenovelas mayameras que allí se producen. Entonces, por curiosidad decidió venir a la tierra a conocer el amor -es decir, la versión sadomasoquista que venden los guionistas de semejantes bodrios de lo que es el amor- y así adoptó la forma humana para pasar desapercibida.

Se puso por nombre Guadalupe María Candelaria del Valle Chiquinquira Coromoto Fátima Lourdes de la Caridad del Cobre Mercedes y de las Nieves. Éste no es su verdadero nombre, pero lo adoptó para pasar desapercibida como otra enfermera más con un nombre largo. Sin embargo, en su transformación de alien a humana no pudo quitarse el color de piel verde, original de su especie; por lo que lo justifica diciendo que es porque sufre de la bilis.

Siguiendo el patrón de las sufridas heroínas televisivas empezó a trabajar como enfermera en un hospital tercemundista para torturarse con el amor imposible del Dr. Ángel Custodio Del Río Tamunánguez Iguarán, un médico gozón y abusadorcillo con el personal femenino del centro de salud. Hijo de papi y mami, Ángel Custodio emplea la cuantiosa fortuna de su familia para chapear con bata de médico y acosar sexualmente a todas las enfermeras y pacientes femeninas que se le crucen en el camino.

La enfermera extraterrestre sufre callada, enamorada del galeno galán, y llora por los rincones del centro médico las infidelidades de un amor que sólo existe en su mente extraterrestre, empleando sus poderes en ser más eficiente que nadie, trabajar sin descanso y tratar así de que el Dr. Del Río se fije en ella. Pero en verdad Guadalupe tiene un aspecto de cucaracha gigante de color verde oscuro y sueña algún día con mostrarse como es al Doctor Ángel Custodio, esperando que él caiga rendido a sus patas.  Este cómic demuestra, sin dudas, que no hay vida inteligente; ni en la tierra ni en el espacio exterior”
.

En la entrevista se entregaron kits de prensa que contemplaban un ejemplar del cómic en cuestión, una foto de los creadores, Yilly Arana y Ramón Siverio, además de una hoja de personajes donde aparecen la enfermera Guadalupe, el Doctor Ángel Custodio y otros personajes de la trama.

Ucrania Today

miércoles, 25 de diciembre de 2013

CHARLES BURROWSKI FIRMÓ CON WHITE DONKEY® POR OTROS 5 AÑOS


Reuter, 25 de diciembre del 2013:
Entre tragos de White Donkey® y acompañado por altos ejecutivos de la conocida destilería ubicada en Kentucky, Chales Burrowski firmó nuevamente como imagen oficial de la famosa bebida etílica del burrito. El nuevo contrato, por otros cinco años, le garantiza al autor de “Carnicero”, “La senda del jodedor” y “No importa que no me quieran, que yo me quiero solito”, la increíble suma de 50 millones de dólares por salir campaneando un vaso de White Donkey® con hielo en cuanto evento público se presente. Atrás quedaron los años de las peleas de bar y la vida en hoteles de mala muerte. Con su voz socarrona y habitual sarcasmo el conocido escritor y poeta estadounidense dijo entre risas, al firmar el jugoso convenio: “-Este es un pequeño paso para mí y un gigantesco paso para White Donkey”. Los ejecutivos de la célebre bebida del burro rampante, recordando el alza de las ventas gracias a la mala fama del último autor maldito, le aplaudieron el chiste y hasta lanzaron uno que otro grito de júbilo.
Y es que, celebración aparte, las relaciones entre Burrowski y White Donkey® no han sido nada fáciles: Es conocida la infidelidad del escritor hacia cualquier patrocinante de sus libérrimas actividades artísticas: Desde hace más de diez años ha sido visto en varias ocasiones, e incluso fotografiado, bebiendo vino de camburito, guarapita, anís “El Mono”, Miche andino, Cocuy de penca y hasta ponchecrema, en flagrante violación a su compromiso de exclusividad aguardientosa con la empresa. Una vez, en el bautizo de su libro “El Juez salió a fornicar y los Abogangsters tomaron el Tribunal”, estuvo bebiendo “Mapurites” (Chupitos de Cañaclara con jarabe de menta) y al final dijo a grito pelado: “-Ya pasamos de la comezón del séptimo año y esta relación empieza a cansarme. ¡Quiero tomar otra vaina; aunque sea guarapita enterrá!” y ante las amenazas de demandas que inmediatamente le hicieron los abogados de White Donkey®, replicó con furia: “-¡Háganlo. Ese mocho Wiskey de ustedes sabe a pura grama de Kentucky!” Sin embargo, con la firma de este nuevo contrato todos esos momentos quedaron atrás, ya que ambas partes parecen haber aprendido a convivir con sus problemas en lugar de solucionarlos; como debe ser. Anoche, al salir del Centro de Convenciones Convencionales de Al-Obama, Burrowski se despidió de sus numerosos fieles carcajeándose con ganas y alzando una botella de su bebida patrocinante dijo que “-White Donkey es sólo para gente real”, frase que, gracias a las redes sociales, ha pasado a ser en cuestión de horas uno de los más reconocidos slogan del mercado mundial.

jueves, 2 de mayo de 2013

CHARLES BURROWSKI, AUTOR IMPLACABLE (E IMPUBLICABLE)





Con la publicación de su más reciente poemario “No importa que no me quieran, que yo me quiero solito”, Charles Burrowski vuelve a la carga contra el sistema desde la comodidad de la mesa de un Bar, su sitio habitual de inspiración. Con miles de litros de alcohol a sus espaldas y una sensibilidad literaria que ya quisieran muchos catedráticos acartonados, el viejo Chuck nos abofetea con una nueva andanada de versos que retratan sin piedad las contradicciones de una sociedad plagada de teléfonos y bombas inteligentes en manos de personas cada vez más estúpidas. Poemas como “PA’L FEIS”, del que presentamos su primera estrofa, son una buena muestra de que el poeta trimardito no ha perdido la forma:


“Me tortura el nuevo look de Überman®: que ya no lleve los calzones por fuera de su ceñido traje/
No saber si The Badman® morirá esta vez de sida para renacer convertido en zombi justiciero/
¿Por qué no puedo tener YA esa figurita articulada de colección?/
¡Dios, soy más desgraciado que los negritos africanos que mueren de hambre antes de aprender a caminar!/
Porque ellos nada saben de jugar; mientras que yo, miserere me, es lo que mejor conozco y ya no puedo.”


Muntazer Cómics, editorial seria y cumplidora como hay pocas, inaugura esta nueva colección dedicada a la poesía contemporánea con la esperanza de vender muchos libros entre el público culto y ganar dinero suficiente para publicar lo que más le gusta: Cómics Rizomáticos (Especialmente para pagarles a los peseteros de Arana y Siverio y que terminen de dibujar las aventuras de El Burricornio de una buena vez).


Por cierto, en agradecimiento por publicarle el libro, Charles Burrowski compuso un poema dedicado al Pollino de Acero, titulado “Píntame un burro con cuernos” que reproducimos a continuación para beneplácito de los verdaderos creyentes.








PÍNTAME UN BURRO CON CUERNO”

Poema de Charles Burrowski, todavía inédito



Pintor que pintas pesebres

con pinceles de los buenos.

Pintor que sigues la escuela
De tantos artistas serios.
Siempre que pintas Belenes
haces los burritos tiernos
¿Por qué al pintar en tus cuadros
nunca hiciste uno con cuerno?

Pintor, si pintas con sabor
¿Por qué ignoras su valor
si sabes que para enfrentarse
a tantos males y necios,
y para evitar que te jodan
no hay nada como un buen cuerno?

Siendo el pobre puro aguante
en verano, otoño, invierno
y también en primavera
sufre callado un infierno
¿Por qué negarle al pollino
su derecho a ser arrecho?

Siempre que pintes estampas
de Nacimientos completos,
o Realismo Socialista
de los sufridos obreros,
ya no sigas con el cuento
de que llevar leña es bueno.
Para crear la justicia:
¡Píntame un burro con cuerno!



“No importa que no me quieran, que yo me quiero solito” de venta ya en bares y cantinas de mala muerte, pescaderías, oficinas de correo y ventas de libros usados en plena vía pública. 

 

jueves, 22 de marzo de 2012

Una crónica periodística sobre El Burricornio…



La figura del Burricornio está llamando la atención de los medios de prensa. Reproducimos una crónica firmada por el periodista en práctica Bayron Gurruchaga Matute, aparecida en el rotativo El Ágora, de Calabozo, en donde se registra el fenómeno global del Burricornio here, there and everywhere…


EL BURRICORNIO ¡PERSONAJE BIZARRO DEL AÑO!
En los más variados círculos se repite un extraño nombre que alude a un todavía más extraño sujeto, mezcla de ser humano, burro y unicornio; y, como si esto fuera poco, ¡este híbrido pasa por superhéroe y paladín de los desamparados! Sin más preámbulos, "ECCE BURRICORNUM".
Si el desprevenido lector de estas líneas enciende la TV o el receptor de radio o, yendo al kiosco de la esquina, compra religiosamente el prestigioso y siempre veraz diario EL ÁGORA, no tardará en hallar alguna nota o comentario casual sobre un individuo en boga por estos días, un individuo de quien se puede decir con propiedad que "mete la cola en todas partes", y también las pezuñas, los cuartos traseros, el tronco y las orejas de burro.
Tal es la singularidad del Burricornio -así se llama nuestro personaje-, que ha suscitado interés en los ambientes más dispares. La siguiente crónica registra, precisamente, el revuelo transversal del fenómeno burricorniano.


EL BURRICORNIO EN LA CULTURA POPULAR
El pueblo llano ha volcado su interés por nuestro personaje en las más variadas expresiones del arte popular y el cachivache cunetero. En las calles se aprecia toda suerte de chucherías relacionadas con el orejudo superhéroe: juguetes, suvenires, golosinas, artesanías… Entre los primeros, llamó nuestra atención un set a pilas forjado en riguroso poliuretano representando, mediante el expediente de las figuras articuladas, la clásica paliza infligida por una banda de malhechores sobre el lomo paciente del Burricornio. La figura de este último emite lastimeros rebuznos de conmovedora humanidad, en contraste con el lenguaje blasfemo de los desalmados, todo un ejemplo de didáctica moralidad que no podemos menos que recomendar. El set, fabricado en Chechenia, incluye una panoplia en miniatura de cachiporras, bates, cabillas y vigas de hierro, sabiamente dispuestos para el sano regocijo de los pequeños.

Las expresiones de la religiosidad popular no escapan a esta tendencia y se traducen en una amplia variedad de accesorios destinados al culto: inciensos con aroma a burro trasijado, hostias de forraje, sirios corniformes y, especialmente, velones aromáticos con la figura del pollino que se expenden en las perfumerías; los devotos las encienden para atraer sobre sí la inmunidad del Burricornio, mientras rebuznan fervorosamente invocando la benevolencia del alto espíritu burricorniano. Con esto, el Burricornio viene a engrosar el panteón de los objetos de culto más populares del último tiempo, junto a la alpargata nauseabunda que concede favores a los fieles que soportan su cercanía sin sufrir convulsiones (hasta ahora nadie lo ha logrado, lo cual mantiene al tope la mística de los candidatos) y el báquiro incorruptible encriptado en un relicario de oro macizo de media tonelada, día y noche custodiado por mercenarios dispuestos a repeler el asedio de los peregrinos que, azuzados por un desbordante fervor religioso, amenazan con saquear la sagrada reliquia.

En la música, un nutrido repertorio de canciones alusivas se ha plasmado en forma de baladas, sandungas, mazurcas y zarabandas. En las emisoras de radio no cesan de sonar "A lomos del Burricornio", "El burrete cachón", "Las muchas gracias del burro", "El Burricornio azul", "Burricornio sin estribos", "Jálale el mecate al burro" y un sinfín de otras festivas melodías en las que el pueblo ha plasmado su alma candorosa.

Aún más amplia es la literatura oral. La tradición popular le atribuye al Burricornio insólitas cualidades y ya se ha desarrollado un robusto cuerpo de leyendas, sentencias y cuentos de viejas sobre las supuestas proezas del aludido, enriquecidas y exageradas conforme pululan de boca en boca. Es proverbial la conseja denominada "Burricornio y el diablo", según la cual nuestro héroe sostuvo un duelo de oprobios y vejámenes con el maluco, encuentro que terminó cuando, en implacable retahila, el pezuñado -en este caso el Burricornio- invocó los más bullados guisos de especulación financiera concebidos en el mundo civilizado, causando el sonrojo en tonos granate del cachudo -en este caso el diablo- ya sonrojado de suyo, y su hundimiento clamoroso en las simas infernales.


EL BURRICORNIO Y EL MUNDO ACADÉMICO
Pero en el ámbito académico es donde la naturaleza ambigua del Burricornio ha llegado a convertirse en apasionada materia de discusión, haciendo reverdecer los gloriosos alegatos de la escolástica bizantina: "¿Tiene ombligo el Burricornio?", "¿Qué fue primero, el burro o el unicornio?" "¿En qué familia zoológica del Bestiario se le debe catalogar?", son algunas de las preguntas que desasosiegan a los estudiosos. A tal punto ha llegado el calor de la discusión, que, pasando de las palabras a los hechos, sucedió que a la entrada de la Universidad de Dresde, dos eminentes doctores en ontología comparada se trabaron a puños y escupitajos por una diferencia de opinión acerca del tópico "Los cascos del Burricornio ¿son de burro o de unicornio?", dilema suscitado en el contexto del seminario denominado "El ser en sí del Burricornio; hacia una hermenéutica definitiva de las propiedades inherentes al sujeto intrínsecamente considerado". Pero más allá de estas sabrosas anécdotas de pasillo, las lucubraciones académicas han alcanzado alturas insospechadas con la publicación de abstrusos ensayos que intentan discriminar lo real de lo ilusorio en materia tan peluda y porfiada de acometer como es la naturaleza de nuestro personaje. Así, han visto la luz, por mencionar algunos títulos, "Teleología del asno cornado en el devenir de la postmodernidad transecuménica", del hispano-alemán Erik Peñaloza Von Klauss, (704 páginas); "Semiología del rebuzno articulado: el caso Burricornio", del germano-israelí Estanislao Honnerbaumhörowitz (1.482 páginas); "El Burricornio: ¿Salto atrás evolutivo o superación del gaznápiro doméstico?" (7 páginas y media) y "La paradoja del Burricornio: ¿vaporosa idealización simbólica o grosero escarnio sensorial?" (4.793 páginas), ambos del danés Kazdrms Fehltzminkdfrtsen.

EL BURRICORNIO, SUPERVENTAS LITERARIO
Lamentablemente, estos valiosos aportes no habían traspasado los umbrales de la Academia, privando así al palurdo común, sediento de estímulos intelectuales, de interesantísimos tópicos para la hora del té. Un grupo de filántropos, decididos a reparar esta falta, llevaron los voluminosos tratados a las editoriales, convencidos de las bendiciones que supondría para la Humanidad su atenta lectura, pero lo sucedido en la oficina de un famoso editor ilustra el resultado general de esta empresa. El sujeto de marras, con el mohín característico de una zarigüeya en trance de apareamiento, demostró muy poca fe en el éxito de los libros eruditos sobre el Burricornio. En cambio, le pareció muy buena materia para el filón, más frívolo y jugoso, de las novelitas rosa, el Best-Seller o los libros de autoayuda. Y sin pensarlo mucho, garrapateó unos títulos sugestivos en una hoja, ante la mirada atónita de esos santos varones: "El triángulo de las Bermudas y el Burricornio místico", "El Burricornio y las amazonas alienígenas", "El Burricornio: arquetipo ignoto de sanación", "Domestique su Burricornio interno", "El Burricornio: la última profecía de Lourdes ¡rebelada!", "Raspadura de Burricornio: el talismán de los sabios"... La circunstancia de que no hubiese a la fecha ni una sola línea escrita de tales engendros no le quitaba el sueño a nuestro editor, que confidenció tener en carpeta una legión de escritores profesionales dispuestos a llenar cuartillas hablando del perpetuum mobile o la cuadratura del círculo por unas pocas migajas, cuantimás para urdir toda suerte de peripecias extravagantes sobre el Burricornio, condimentadas aquí y allá con alternativas libidinosas y equívocas tan del gusto del gran público. Por supuesto, los prohombres renunciaron a su intento de divulgar las sabias disquisiciones sobre el Burricornio y, luciendo una mueca de olímpico desprecio, se retiraron con la convicción de dejar al prójimo sumido en el más profundo oscurantismo. Al cierre de esta edición, los principales medios de prensa saludaban con entusiasmo la aparición de una novela cuyos ejemplares a esta misma hora se disputan, lanzando furibundas dentelladas y espumarajos a derecha e izquierda, los consumidores de libros en los puestos de venta: "El Burricornio en el serrallo de las odaliscas insaciables".

EPÍLOGO
De este modo, un día sí y otro también, las especulaciones en torno al Burricornio no cesan de bullir en un torrente interminable. Ayer un diario sensacionalista vociferaba un romance secreto entre el Burricornio y la actriz María Inés Alcántara, protagonista del teledrama "Idilio en la sede del Banco Mundial"; hoy, un programa televisivo de farándula anunciaba el inminente ingreso del Burricornio al Reality-Show "Holocausto de los ricos y famosos"; mañana, asistiremos al estreno de una película inspirada en la azarosa vida de nuestro héroe protagonizada por él mismo; se trata de una coproducción malgache-bengalí filmada en locaciones exóticas como el mercado persa de Chivacoa o el barrio chino de Tocuyito y promocionada bajo el prometedor título de "¡Al cuerno con ese burro!" ("Iron Horn", en inglés).

Sea lo que fuere del Burricornio en el futuro próximo, este cronista y el insobornable diario El Ágora han de mantenerse alertas para llevar puntualmente hasta sus hogares las últimas novedades de este singular personaje, en aras de cumplir con el sagrado deber de entregar a su público la información más veraz, oportuna y relevante.

Y mañana, otro apasionante tópico de actualidad: ¡la urticaria ovina y su impacto en la industria del chaleco cuello de tortuga!




Igson González Quitral